¿Por qué es tan importante la desconexión digital?

La desconexión digital ha ganado peso en los últimos meses. Esto no es algo azaroso, sino que es consecuencia de las circunstancias que ha impuesto la pandemia del COVID-19. El teletrabajo se ha alzado como la gran respuesta de las empresas, y pese a que parece ofrecer todo tipo de ventajas, también se pueden dar abusos.

Garantizar el descanso de los trabajadores

El teléfono móvil y el ordenador contribuyen a mantener conectadas a las personas. Puedes obtener información de todas partes del mundo, charlar con tus amigos y familiares, dedicarte al ocio y, también, usarlos para trabajar. Esta conexión se mantiene activa a todas horas, de modo que en cualquier momento puedes enviar un mensaje a un amigo y este responderá cuando pueda.

Algo así ofrece, como es lógico, todo tipo de ventajas… Pero también una serie de consecuencias negativas. Una comunicación excesiva acaba pasando factura, lo que también puedes sentir cuando estas teletrabajando. Con esta modalidad, las líneas entre el horario laboral y el tiempo de ocio se difuminan. Y todo gracias a la conexión continua a la red.

Dejar de lado estas tecnologías cuesta, ya que están presentes en casi todos los ámbitos de la vida. Esto lleva a que se den malas prácticas en las empresas, como exigir a sus empleados una conexión permanente, que se percibe como un síntoma de compromiso y de esfuerzo. Sin embargo, esto puede traer consecuencias negativas para la salud: el estrés aumentará con el tiempo, las personas pueden llegar a ser incapaces de separar su trabajo de la conciliación familiar, y el descanso acaba por reducirse a su mínima expresión. De esta forma la productividad termina por caer, y la tensión se adueña del clima laboral de la empresa. 

Es por esto que se hace necesario crear unas pautas para garantizar una desconexión efectiva, evitar abusos y que tanto el descanso como la conciliación familiar del personal sean las adecuadas. Diversos países están creando leyes para potenciar este derecho, y muchas empresas también están comenzando a tomar cartas en el asunto.

¿Qué hacemos al respecto?

Somos conscientes de la importancia del descanso, y por ello hemos en Telemark hemos creado una política que garantice una desconexión adecuada. Para conseguir unos resultados óptimos, tenemos como base dos normativas: el Real Decreto Ley 28/2020, de 22 de septiembre, de Trabajo a Distancia, y la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derecho Digitales (LOPDGDD).

Ambas ofrecen un marco importante a la hora de crear unas políticas efectivas, que permitan la conciliación laboral y familiar de todos los trabajadores. Nos hemos centrado en el artículo 18 del Capítulo III del Real Decreto y el artículo 88 de la LOPDGDD: en base a estos, determinamos la limitación de la comunicación empresarial a través de ordenador o teléfono móvil. Esta solo se desarrollará durante el tiempo propio de la jornada laboral, lo cual permite una conciliación familiar adecuada y el descanso necesario para cada trabajador. Esto también se extiende a las vacaciones que estos se puedan tomar. 

Algunas medidas fundamentales son la restricción del envío de correos electrónicos fuera del horario laboral, lo que también incluye los mensajes a dispositivos móviles corporativos. De esta forma evitamos consecuencias negativas como el burn out de nuestros empleados.

¿Qué beneficios aporta la desconexión digital?

Con la desconexión, tanto las empresas como los trabajadores salen ganando. Por un lado, la productividad se ve incrementada. Esto no debe extrañarte, ya que el descanso del personal es un factor que contribuye a determinarla. Una plantilla relajada y que puede dedicar al ocio una parte importante de su tiempo rendirá mejor que una enfrascada en una serie inacabable de tareas.

También se reduce el absentismo laboral, la tasa de rotación de los empleados y las enfermedades relacionadas con el exceso de trabajo. Además, esto mejora la visión de empresa por parte de sus trabajadores, así como por la sociedad en su conjunto.

Y, desde el punto de vista del empleado, la conciliación laboral aumenta. Cada individuo podrá dedicarle tiempo a su familia y allegados sin necesidad de preocuparse por una llamada del trabajo o un correo electrónico empresarial. Como consecuencia, el estrés y la tensión se ven reducidos, lo que a su vez aumentará la motivación laboral.

Aunque no lo parezca, algo tan simple  como la recepción de correos electrónicos con peticiones de trabajo o sucesivas modificaciones del mismo puede acabar en un aumento considerable del estrés. Y esto puede llegar a causar enfermedades, o que el empleado se plantee dejar la empresa para buscar una con mejores condiciones laborales.

En definitiva, la desconexión digital es fundamental para mantener la buena salud de los trabajadores y de la propia empresa. De lo contrario, habrá que enfrentarse a consecuencias indeseadas y a un malestar generalizado que no dejará de crecer. Por esto es necesario garantizar una correcta desconexión.