Cuándo y cómo elegir un CRM para tu empresa

Si quieres optimizar el funcionamiento y los resultados de tu empresa, necesitas saber cómo elegir un CRM que se adapte a la perfección a tus necesidades. Te explicamos todos los factores que debes tener en cuenta.

CRM: ¿cuándo debo contar con uno?

Esta pregunta no tiene una única respuesta. Lo cierto es que depende de los recursos económicos con los que cuentes y del momento en que se encuentre el negocio.
Hay que decir que lo más recomendable es, en todo caso, disponer de este tipo de sistema antes de que la empresa comience a funcionar. De esa manera se garantiza la organización de todos los elementos, como la estrategia de ventas o la organización de los datos. Si esto no es posible, ten en cuenta que te acabará resultando indispensable contar con uno cuando tengas estructurado tu proceso de ventas.

¿Cómo elijo un CRM?

Escoger el CRM más adecuado para tu empresa implica tener en cuenta diversos factores. Para empezar, debes analizar los procesos internos de tu negocio. Esto incluye el tamaño de la organización, el número de empleados, el ciclo de ventas y otros elementos que necesites monitorizar. De igual modo, debes valorar que el sistema elegido cuente, como mínimo, con las siguientes funcionalidades básicas de un buen CRM.

Capacidad de incluir todos los departamentos de la empresa, para facilitar el intercambio de información entre ellos.

– Integración con otras herramientas, como los servidores de correo o las redes sociales.

– Personalización, para adaptarse a las necesidades específicas de cada empresa.

– Almacenamiento de datos, para que puedas disponer de ellos a tiempo real y tomar las decisiones estratégicas adecuadas.

Elaboración de informes personalizados y eficientes, para que la empresa pueda identificar sus errores y oportunidades.

– Accesibilidad, tanto desde los dispositivos móviles como de la nube. De esta manera, el trabajo de los empleados es más ágil.

Tipos de CRM

Aunque la oferta es cada vez más amplia, si quieres elegir uno para tu empresa debes conocer los principales tipos de CRM que puedes encontrar en el mercado. Es la mejor manera para entender cuál es el más adecuado para tu empresa, tanto por sus características como por las necesidades de funcionamiento del negocio.

• El CRM operativo es el que se encuentra más habitualmente en las empresas. Especialmente, cuando se busca gestionar de manera eficaz las relaciones con los clientes. Se trata de un sistema que se caracteriza por su agilidad, hasta el punto de que permite dar respuesta a un proceso de forma prácticamente inmediata para ofrecer una buena experiencia a los usuarios y garantizar su fidelización

• EL CRM analítico es el que actúa de manera reactiva y ofrece a la empresa la posibilidad de hacer estudios de predicción sobre el comportamiento de sus clientes, siempre con el tiempo suficiente para hacer el aprendizaje correcto. Es la opción tecnológica más habitual en entornos empresariales relacionados con el big data, el business intelligence o las analíticas.

• El último tipo es el CRM colaborativo, que también puedes encontrar fácilmente en el mercado. En este caso, se aplica estos sistemas de software para llevar a cabo y gestionar las acciones que se realizan sobre los diversos clientes. Para lograr esto, los CRM de esta clase recopilan toda la información, la ordenan y la muestran de manera que los departamentos comercial y de customer service de cualquier compañía puedan desarrollar sus acciones de marketing y comunicación con efectividad.

CRM en la nube

Los sistemas de CRM que se alojan en la nube almacenan los datos en un servidor remoto que opera desde un servicio de hosting. La empresa que lo gestiona maneja tanto el acceso como el funcionamiento y actualizaciones del software y el hardware. Por lo tanto, si optas por esta tecnología para tu empresa no tendrás que preocuparte por nada en relación con tu base de datos.

Ventajas del CRM en la nube

1. Un CRM en la nube permite conectarse a la base de datos de forma remota. Por lo tanto, todos los involucrados en el proceso pueden compartir la información desde cualquier lugar en todo momento.

2. Otro de los beneficios que ofrece este sistema es que no necesitarás de servidores físicos en tu lugar de trabajo, lo que implica una importante reducción de los costes. En el mismo sentido, te permite eliminar gastos operacionales al necesitar menos recursos para el funcionamiento de la base de datos.

3. Si optas por un CRM en la nube, también dispondrás de un gran nivel de seguridad en el tratamiento y almacenamiento de datos. Las propias empresas proveedoras de hosting en la nube se encargan también de este aspecto. 

4. Para acabar, no olvides que estos sistemas son escalables. Por tanto, podrás reducir o ampliar su capacidad según sea necesario, pagando solamente por los recursos que empleas en cada momento.

¿Estás pensando en implementar esta tecnología en tu negocio pero no sabes cómo elegir un CRM? ¿Quieres saber cuál es el más adecuado para tu empresa? Contacta con nosotros y nuestros profesionales te asesorarán en todo lo que necesites.